La República Dominicana Fortalece la Colaboración en el Proceso de Actualización del Plan Nacional de Adaptación

Los aportes generados durante estas consultas regionales representan un insumo clave para la actualización del plan naciona de adaptación de la República Dominicana.

La República Dominicana organizó en febrero pasado una serie de consultas entre actores clave del gobierno y la comunidad, para fortalecer el proceso de actualización del plan nacional de adaptación al cambio climático.

En los tres talleres regionales del 2 al 6 de febrero pasado, el gobierno de la República Dominicana reunió a representantes de instituciones gubernamentales, gobiernos locales, academia, sociedad civil, sector privado y asociaciones productivas, para abrir un diálogo enfocado en analizar los principales riesgos climáticos que afectan al país y contribuir a la identificación de prioridades de adaptación a delinear en la revisión del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático de la República Dominicana (PNACC-RD).

Los encuentros, que abarcaron cinco regiones (Cibao Noreste, Higuamo, El Valle, Yuma y Valdesia), se llevaron a cabo en Santiago de los Caballeros, Punta Cana y Azua, tuvieron como objetivo fortalecer el análisis de riesgos climáticos y orientar la próxima fase de actualización del PNACC-RD. Estas regiones corresponden a las regiones de desarrollo del país, lo que permite articular este proceso con los instrumentos de planificación territorial y fortalecer la integración de la adaptación al cambio climático en la toma de decisiones a nivel subnacional, incluyendo la planificación y presupuestación pública.

Este proceso participativo es relevante para avanzar en el proceso de planeación e implementación de adaptación al cambio climático del país al promover una visión compartida sobre los desafíos y las oportunidades para fortalecer la resiliencia climática. Al mismo tiempo, se desarrolla en un momento clave para el país, en el que la actualización del PNACC-RD busca robustecer información sobre riesgos climáticos, para fortalecer la base técnica para la toma de decisiones y avanzar hacia una planificación de la adaptación más efectiva, alineada con las prioridades nacionales y los compromisos internacionales en materia de cambio climático.

“Las consultas regionales son fundamentales para asegurar que la actualización del plan nacional de adaptación refleje las realidades y prioridades de los territorios. Escuchar e integrar las perspectivas de los actores locales fortalece la base técnica del proceso y nos permite diseñar medidas de adaptación más efectivas y realmente alineadas con las necesidades de cada territorio” dijo la especialista en adaptación y resilience climática del Viceministerio de Cambio Climático y Sostenibilidad de la República Dominicana, Oskarina Domke.

Las consultas regionales forman parte del proceso nacional de evaluación del impacto, la vulnerabilidad y el riesgo climático, un componente fundamental para actualizar el PNACC-RD.

Durante los talleres se presentaron resultados preliminares de este análisis, los cuales fueron discutidos y validados con los participantes para incorporar perspectivas territoriales y sectoriales en el proceso. La participación de actores de distintos sectores permitió integrar diversas perspectivas sobre vulnerabilidad, capacidades existentes y desafíos para la adaptación. Este enfoque contribuye a generar diagnósticos más completos y útiles para la planificación nacional.

Los aportes generados durante estas consultas regionales representan un insumo clave para la actualización del PNACC-RD.

Sectores Estratégicos

Las discusiones se organizaron en torno a mesas temáticas centradas en sectores estratégicos para el desarrollo del país: seguridad hídrica; ecosistemas, biodiversidad y bosques; seguridad alimentaria; salud; infraestructura y asentamientos humanos; y turismo, en coherencia con los sectores priorizados por el país en sus contribuciones determinadas a nivel nacional y en el proceso del plan nacional de adaptación.

Este enfoque permitió explorar cómo distintos fenómenos climáticos—como sequías, lluvias intensas, inundaciones y ciclones tropicales—afectan a estos sectores en diferentes regiones del país.

Uno de los resultados más destacados de los talleres fue la alta prioridad otorgada al sector de seguridad hídrica, considerado fundamental para la resiliencia de múltiples actividades económicas y sociales. Los participantes también resaltaron el papel de los ecosistemas y la biodiversidad en la reducción de riesgos climáticos, así como la importancia de fortalecer la planificación territorial y la resiliencia de las infraestructuras y asentamientos humanos frente a eventos extremos.

La seguridad hídrica es considerada fundamental para la resiliencia climática de múltiples actividades económicas y sociales.

Para facilitar el intercambio de conocimientos, los talleres combinaron presentaciones técnicas con metodologías participativas que permitieron identificar amenazas climáticas, analizar vulnerabilidades y priorizar sectores clave para la adaptación. Entre las herramientas utilizadas se incluyeron cuestionarios sobre capacidad adaptativa, ejercicios de priorización de sectores y actividades de cartografía participativa de riesgos climáticos.

A futuro

Los resultados de estas consultas contribuirán a fortalecer las siguientes etapas del proceso de actualización del PNACC-RD, incluyendo la definición de prioridades de adaptación y el diseño de medidas que respondan a las realidades territoriales del país.

En este sentido, el país continuará fortaleciendo la articulación entre actores nacionales y locales, así como la integración de evidencia técnica en la toma de decisiones, con el objetivo de consolidar un instrumento de planificación que oriente de manera efectiva la acción climática en el corto, mediano y largo plazo.

Este proceso también representa una oportunidad para reforzar el compromiso de la República Dominicana con una adaptación al cambio climático más inclusiva, participativa y basada en evidencia, contribuyendo a aumentar la resiliencia de las comunidades, los ecosistemas y los sectores productivos frente a los impactos del cambio climático.

En un contexto de creciente variabilidad climática, avanzar en la adaptación implica no solo reducir riesgos, sino también impulsar un desarrollo más resiliente y sostenible, donde las decisiones de hoy permitan proteger los medios de vida y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.